Al verla, la rabia volvió a mí tal como hace setenta años. Me maldije en silencio y espere escondido entre las sombras que se marchara de mi bosque. La observe con cuidado, abrazando cada uno de sus movimientos, como si mi memoria jugara con los recuerdos, envolviéndome en la incontrolable sensación de sentir su respiración y su risa, de oír su voz. Como si hubiese escuchado mis pensamientos entono ese un valsecito francés que lleno mi cabeza de imágenes, el mismo que Elizabeth entonaba siguiendo el ritmo del piano. Odie una vez mas a Lecter, cuando ella se detuvo para criticar a quien le había atacado, sentí una punzada de culpabilidad, pero me retracte en el acto. Entonces oí la llamada de Ellion a mis espaldas, buscándome. Ellion no podía saber de la recién llegada, no aun, no era posible ocultarle nada, pero podía retrasar lo inevitable.
Con cuidado salí a su encuentro, no iba permitir que la malvada hechicera llegara al claro del bosque. Antes de marcharme note la mirada fija de la muchachita a mis espaldas, pero dudo que se haya fijado en mi. Decidí recuperar mas tarde el cuerpo de mi gato aunque debiera desenterrarlo yo mismo, así de paso podría averiguar el nombre de la niña. Por ahora debía detener a Ellion.
Con cuidado salí a su encuentro, no iba permitir que la malvada hechicera llegara al claro del bosque. Antes de marcharme note la mirada fija de la muchachita a mis espaldas, pero dudo que se haya fijado en mi. Decidí recuperar mas tarde el cuerpo de mi gato aunque debiera desenterrarlo yo mismo, así de paso podría averiguar el nombre de la niña. Por ahora debía detener a Ellion.

1 comentario:
Está muy interesante disculpen la tardanza en postear y que vaya tan atrasada, me encanta esta historia y me encanta Lecter es un gato expectacular, lleno de facetas, me gusta el juego de los nuevos personajes también. Bueno hasta ahora vamos por acá, eso si me enredo un poco con la forma que usaron para escribir.
Besos a todos los escribientes, ya veré lo demás, todos por una pluma libre lo que está escrito así quedó.
La Pachita
Publicar un comentario