Algo más tranquilo, pero con pesar me despido de la Dama Blanca, hago una reverencia, rodilla al suelo
-Mil gracias diosa mia-
Vuelvo a casa, agotado por el torrente de recuerdos y sensaciones que me agobian. Veo la contestadora telefónica, tengo veinte llamadas de Charlot, busco entre ellas alguna de Katerinna... es en vano.
Despunta el alba.
-Hoy al atardecer-
Una voz desde el viento susurra
-Prudencia-
...............................................
Frank
jueves, noviembre 8
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario