Se ríe a carcajadas, mientras recorre mi piel marcándola con sus uñas frías. Conozco esa mirada, ella sabe de Katerinna, la ha visto, de alguna manera la ha visto.
-¿Hablas del mocoso?- pregunto lo obvio, queriendo ganar algo de tiempo.
Ella sonríe, pálida y fría como el mármol mientras me despeina, acercándose más a mí.
-Si querido, el “mocoso” – dice impacientándose
-Se llama… ¿importa? Es solo un niño, podría ser cualquiera
Eso logra colmar su paciencia, en un movimiento imprevisto me veo acorralado contra uno de los ángeles de piedra.
-¿Te atreves a pedirme explicaciones?- ruge furiosa, a la vez que levanta mi barbilla dejando mis ojos a su altura.
-Es un mocoso de doce o trece años, su nombre es Pablo
-¿Hablas del mocoso?- pregunto lo obvio, queriendo ganar algo de tiempo.
Ella sonríe, pálida y fría como el mármol mientras me despeina, acercándose más a mí.
-Si querido, el “mocoso” – dice impacientándose
-Se llama… ¿importa? Es solo un niño, podría ser cualquiera
Eso logra colmar su paciencia, en un movimiento imprevisto me veo acorralado contra uno de los ángeles de piedra.
-¿Te atreves a pedirme explicaciones?- ruge furiosa, a la vez que levanta mi barbilla dejando mis ojos a su altura.
-Es un mocoso de doce o trece años, su nombre es Pablo
_____________________
Lucca

No hay comentarios:
Publicar un comentario