En la mañana, cuando mi profesora apareció por la escuela no dude ni por un minuto que el veterinario era su novio, bastaba ver como se miraban. Ahora en cambio da la impresión de que estos dos tipos se la pelean, y si el “repone gatos” se deja, supongo que no tiene nada serio, con ella. Como sea, las papas son mías, yo las quise, me las hicieron a mí. Ninguno de estos galanes de cuarta me agradan, pero entre ambos, ese tal Lucca es el peor, ella dijo que no lo conocía, ni siquiera sabía su nombre, y ahora se tratan como viejos amigos. Ni a mí, ni al doctor nos agrada que se marchen solos a la cocina. Lecter podría funcionar a control remoto.
_________
Pablo
viernes, noviembre 2
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario