‘Raza de Caín, sube hasta el Cielo

¡Y arroja a Dios sobre la Tierra!’

sábado, noviembre 3

Desnuda de esa manera, mientras presiona sus pechos y sonríe coqueta, recostada boca arriba en la cama, y juega con los dedos en su boca, moviéndolos sobre sus pezones. Me hipnotiza y lo sabe.
Extasiado con sus formas, separo sus piernas, al tiempo que ella acaricia mi pecho con su lengua. La penetro con mi miembro duro, sin más cuidado que el suficiente como para no hacerle daño. Los movimientos son cada vez más rápidos y repetitivos, ella gime con fuerza con una mano presionando el respaldo de la cama.
La levanto con fuerza desde sus muslos, acomodándola bajo mi cuerpo, el roce de sus caderas y la intensidad de su cuerpo, el ir y venir de sexo, sus piernas apretando alrededor de mi cuerpo, presionando mi sexo con toda su fuerza, se tornan en un éxtasis carnal completo.
Sus pechos suben y bajan mientras se deshace bajo mi cuerpo, los gemidos, se convirtieron en gritos de placer, hasta terminar en un orgasmo intenso.
Terminamos durmiendo desnudos en su cama, con ella recostada sobre mi pecho, bañada de un sabor a flores y frutas ya conocido.

1 comentario:

Anónimo dijo...

UFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFFF
quema quema!!!!
wena tio!!!!
buen relato, bastante ''estimulante''